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Segundo Gobierno de Perón (1952-1955)

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A través del siguiente desarrollo nos proponemos hacer un recorrido histórico analizando críticamente el segundo gobierno de Juan domingo Perón, sin por ello desmerecer Cómo y bajo qué contexto llega el mismo al poder ya que por aquel entonces América Latina a partir del `30 y como respuesta a la crisis mundial del mismo comienza a proyectarse y adoptase modelos económicos emanados de los países centrales como EE.UU. y los países europeos, en el contexto de dicha crisis tienen un énfasis compuesto y estructurado hacia el beneficio de toda la sociedad, llamado entonces Estado de Bienestar o Benefactor que desencadenará en el vuelca hacia Populismos y líderes o caudillos populares aclamados por las masas.

 

Marco externo y Antecedentes Históricos

 

El aislamiento diplomático padecido por nuestro país a partir de la SegundaGuerraMundial conllevó a la toma decisional por parte de quienes gobernaban a nivel internacional y sobre todo en nuestro país, más tarde con las presiones sufridas durante la Guerra Fríaconstituyeron factores importantes para formular una política externa, tratando de conseguir un cierto marco de autonomía nacional, en cuanto económica y política social, y que fue denominado “de la Tercer Posición”, la cual aspiraba al desarrollo de la política exterior no alineada con ninguno de los dos bloque, rechazando estar subordinado al bloque capitalista encabezado por EE.UU. como al comunista liderado por la URSS, ya que una vez terminada la guerra mundial volvió a instalarse “(…)el fantasma del comunismo”(…)[1]. Ambas potencias obligaban a los diferentes países a conformarse bajo una u otra postura ideológica. Dentro de este contexto bipolar, el gobierno peronista debía conformarse bajo una línea ideológica. Pero, si bien reconocía la partencia cultural y geográfica a Occidente y se definía en la Guerra Fría con el bloque occidental, rechazaba toda subordinación a los intereses de Estados Unidos. Por otra parte, afirmaba la no intervención en los asuntos internos con otros países, la integración con los países vecinos, la necesidad de la unidad latinoamericana, la preeminencia de la paz internacional por sobre los intereses coyunturales de las naciones y la no participación en conflictos bélicos y/o económicos que comprometieran la seguridad argentina. De esta forma se desecha una “asociación” estable con la potencia hegemónica que impusiera una subordinación periférica irreversible. Así, la política peronista de la Tercera Posición en el plano internacional constituía la búsqueda de aumentar el “(…) poder de regateo o, más aun, la posibilidad de negociar.”[2].

 

En cuanto a América Latina, los años de posguerra encontraron a las naciones del continente en pleno proceso reindustrialización por sustitución de importaciones. Este requería, para su profundización, una mayor participación en el comercio mundial, con el propósito de adquirir bienes de capital y materias primas indispensables a ese proceso y colocar sus exportaciones a fin de obtener las divisas necesarias para continuar importando. Pero la situación de esos años no fue del todo favorable. A pesar de su demanda, estos países fueron excluidos y vieron decrecer su participación en la economía mundial, tanto por su relativa marginación de las corrientes mundiales de comercio. Por el contrario, en Europa se produjo una progresiva recuperación económica que generó algunas iniciativas favorables para conformar uniones aduaneras y de cooperación económica entre los países del viejo continente. Otro rasgo, fundamental en la economía europea de la posguerra, fue el de la intervención del Estado en las cuestiones económicas y sociales, bajo el influjo de las ideas Keynesianas, de manera que los gobiernos asumieron la función de garantizar las condiciones de reproducción del sistema capitalista asegurando niveles de empleo, demande e inversión. La intervención se produjo a travas de tres vías principales. Las nacionalizaciones, la planificación y la creación de instituciones que establecerán el llamado “Estado de Bienestar”, aunque en distintos grados según los países. La inversión pública aparecería como el elemento más importante de la modernización productiva, a través de las empresas nacionalizadas.

 

Rapoport asegura:

 

“(…) el financiamiento del estado beneficiaba ampliamente a las grandes sociedades privadas de los sectores de las industrias básicas (…)”.[3] 

 

De esta forma se brinda apoyo indirecto a la rentabilidad empresaria mediante subvenciones que permitirán reducir las tarifas públicas y bajar los costos industriales. Este modelo económico fue la base que sustentó las políticas adoptadas por varios países latinoamericanos y sobre todo las adoptadas por el gobierno de Perón.

 

Las políticas de Doctrina de seguridad nacional fue una política intervencionista que aplicó para justificar su intervensionismo en Latinoamérica.

 

Un factor importante a tener en cuenta es la irrupción del populismo en diferentes regiones y lugares, en épocas similares o diacrónicas. Muestran la característica, en cierto modo, adaptativa y ecléctica, de responder a determinadas condiciones comunes de atraso y desigualdad social y económica que traspasan las barreras del tiempo y el espacio. Por ello, el populismo tenía bastantes motivos para resurgir –con variantes, obviamente- en los países del llamado "Tercer Mundo". Y América Latina dio el primer paso. No vamos a describir aquí las características particulares de los populismos en cada uno de los países latinoamericanos. El origen del populismo está ligado a la crisis del Estado Oligárquico. El populismo sucede a una serie de movimientos antioligárquicos de clase media, que estaban revestidos de un espíritu liberal y que buscaban el establecimiento de un estado de tipo Liberal, difundiendo una serie de ideas sobre el progreso económico, la reforma institucional, la democratización, la libertad, etcétera. Sin embargo es la nueva estructura de clases, creada por la creciente urbanización, la inmigración campo-ciudad, el desarrollo industrial, el crecimiento del sector de servicios, la que pone en jaque al sistema oligárquico. El populismo en América Latina fue una alianza entre clases sociales antagónicas, en proceso de formación (burguesía, por un lado, y proletariado, campesinos y clases medias, por el otro), guiadas por el propósito de confrontar y derribar el Estado Oligárquico, heredero del colonialismo, que desde el siglo XIX predominaba en todos los países del subcontinente. A nivel externo se luchó contra un enemigo llamado imperialismo norteamericano.

 

La situación política

 

Cuando Perón asumió su segundo mandato (4 de junio de 1952), la crisis económica deterioraba las bases de sustentación del peronismo. La orientación política del gobierno debió enfrentar un cuadro que ponía en cuestión su supervivencia. Entonces apeló a movilizar su respaldo popular y a acentuar los controles represivos. La política de agitación del peronismo adquirió un tono marcadamente nacionalista y antioligárquico (por ejemplo, con el IAPI). El Partido Peronista, gracias a la victoria de Perón, adquirió un rol más relevante, lo que intensificó la radicalización política del país. La crisis política en curso se agravó con la muerte de Eva Perón (26 de julio de 1952). Con esta pérdida, el general vio privado de un significativo sostén político y de una figura fundamental para el logro de consenso entre los sectores más necesitados de la población. Todo ello cuanto la política de austeridad castigaba los consumos populares y provocaba descontento en la base social.

 

A partir de abril de 1953, la situación política se tornó muy inestable. Las denuncias sindicales con respecto al aumento del costo de vida, la oleada de rumores y denuncias sobre la corrupción en el gobierno, las investigaciones abiertas respecto de negociados con el abastecimiento de carne que culminaron en el suicidio de Juan Duarte (hermano de Evita), condujeron al gobierno a intentar la recuperación de la iniciativa política.

Las medidas de represión encaradas por el gobierno llevaron al encarcelamiento de importantes opositores como la censura del cable estadounidense por ser acusada de  distorsionar la realidad. El gobierno visualizó y denunció la existencia de una confabulación oligárquica apoyada desde el exterior. Por la necesidad de asegurar la estabilidad política interna, llevaron al gobierno a promover una conciliación política.

 

Además, durante el primer gobierno la relación conla IglesiaCatólicase había desarrollado en un espacio de cordialidad. Pero, a partir de 1954, se inició un severo enfrentamiento entre el gobierno peronista yla Iglesia.Elconflicto tuvo connotaciones políticas e ideológicas.La Iglesiaen respuesta a la estrategia vaticana fomentó el desarrollo de organizaciones de tipo político y gremial que necesariamente intentarían restar fuerzas al peronismo. Un ejemplo claro es la sanción dela Ley Nº 14.394 en 1954 cuyo artículo 31 incluye el divorcio como parte un enfrentamiento conla Iglesia Católicaque había apoyado activamente al peronismo hasta ese año.

 

El cambio de rumbo de la política económica

 

A pesar del creciente papel del mercado interno y del proceso de industrialización, el país estaba lejos de haber logrado el grado de autonomía económica buscado.

 

“(…) si bien las transacciones con el exterior representaban una porción menor del PBI que antaño, los vínculos externos continuaban teniendo un peso cualitativo de gran magnitud que, incluso, se había incrementado en determinados sentidos.”[4]

 

La  sustitución de importaciones había implicado un veloz crecimiento de la incorporación de insumos directos e indirectos y de máquinas. De esta forma, la producción industrial quedaba estrechamente ligada a los ciclos económicos mundiales y su crecimiento dependía de que las exportaciones agropecuarias generaran divisas suficientes para cubrir las importaciones de insumos y bienes de capita,

 

La caída del precio de los productos agrícolas en el mercado internacional desarticuló una de las principales fuentes de recursos sobre las que se había basado el proceso de redistribución del ingreso. Y con esto no se podía sostener el proceso de redistribución provocando el estancamiento de los salarios y la inflación de los precios.

 

A esto se le suma el déficit presupuestario motivado por el gasto público originado en el ambicioso programa de obras públicas.

 

Para superar la crisis, Perón procedió a renovar el equipo económico con funcionarios más técnicos. El gobierno no tenía otra alternativa que renunciar a ciertos aspectos nacionalistas y antiimperialistas que planteaba el Plan Quinquenal y que respondían a la consigna de independencia económica.

 

A partir de 1952, como consecuencia de la crisis económica, el gobierno se vio en la necesidad de replantear y redefinir su política agropecuaria adoptando una actitud más laxa frente a la situación de estancamiento por la que atravesaba el agro. Se adoptó un conjunto de medidas que apuntaron a incrementar la productividad agrícola para obtener mayores rendimientos por hectáreas cultivada, con la intención de reducir costos, que a su vez permitirían la obtención de mayores márgenes de utilidad y generarían más estímulos al productor. Desde entonces, la política agraria se centró en la fijación de precios básicos atendiendo al costo de la producción.

 

Junto a estas políticas se dispuso un plan general de distribución y almacenamiento de las cosechas. Pero, no obstante, los intentos de revertir la difícil situación agraria no consiguieron lograr las expectativas o no consiguieron logros significativos.

 

La situación económica de las industrias a principios de 1952 era crítica: escasa reservas e insumos de saldos exportables se combinaban con la necesidad de incrementar la incorporación de bienes de capital e insumos industriales y todo ello en momentos en que los precios agropecuarios estaban en baja. En esa coyuntura el gobierno formuló el Plan de Estabilización de 1952, modificando la orientación económica que había tenido vigencia en el período anterior mediante la aplicación de fórmulas más “ortodoxas”. El Plan contemplaba la implementación de una serie de medidas de emergencia destinadas fundamentalmente al control de la inflación y la recuperación del sector externo, y centradas en la restricción del consumo, el fomento del ahorro y el aumento de la productividad.

 

“Las principales medidas consistieron en la creación de la ComisiónNacionalde Precios y Salarios, en el control de precios y en la extensión de la duración de los convenios colectivos de trabajo (…)”[5]

 

El gobierno trato de proyectar, al mismo tiempo, otras medidas de carácter más permanente que le permitieran resolver el trasfondo estructural de la crisis. Tal fue el intento plateado en el Segundo Plan Quinquenal que en líneas generales se proponía mantener el equilibrio de los precios y los salarios, programas de inversiones estatales buscando resolver necesidades, proseguir la política de sustitución de importaciones, fomentar la productividad agro-ganadera, aumentar la capacidad de importaciones y coordinar la participación de empresarios y trabajadores. Pero en líneas más generales deben destacarse las tendencias a aumentar las exportaciones. Se trató de un plan de ajuste, que intentó detener la inflación y aumentar la producción por medio de la reducción del consumo popular, el congelamiento del salario y precios, el recorte de los gastos del Estado, los incentivos a la producción y la exportación agropecuaria.

 

Con respecto a los contratos petroleros,la Argentinavio postergadas sus necesidades de aprovisionamiento y el país del Norte se transformó en el árbitro del desarrollo petrolero argentino. Posteriormente, cuando los equipos de explotación petrolífera estuvieron disponibles, el país no dispuso de divisas suficientes para la importación. Algunas misiones técnicas norteamericanas arribaron al país con el propósito de establecer convenios para la exploración y explotación. Pero solo se efectivizó un contrato con California Argentina de Petróleo S.A., pero el contrata conla Californiafracasó.

 

Perón era víctima de las propias ideas que habían contribuido eficazmente a instalar su poder. El antiimperialismo y la autosuficiencia económica ya no eran banderas exclusivas del peronismo. 

 

Movimientos Sociales

 

El movimiento obrero, a partir de 1950, pasó a ser dominado por organizaciones masivas que representaban a más de la mitad de los trabajadores organizados. Los sindicatos conservaron su legitimidad y fueron las únicas organizaciones que sobrevivieron a la derrota del régimen peronista.  La movilización obrera volvió a incrementarse con motivo de la recesión de principios de los años 50. Se produjeron importantes conflictos obreros en los frigoríficos, en la industria azucarera, en los gremios gráficos, ferroviario y bancario. El Estado logró evitar el desborde de los conflictos obreros apelando a la represión, pero al costo del abandono de aspectos de su política financiera restrictiva. Estas luchas, protagonizadas por el sindicalismo peronista o por grupos sindicales sin definida identidad política, parecieron insinuar la ruptura de la alianza entre el movimiento obrero y el estado.

 

“Se incrementó la participación de los trabajadores en las actividades sindicales al mismo tiempo que la inflación reducía los precios. Sin embargo, los trabajadores no consideraron la nueva actividad huelguística como un ataque a Perón. (…)”[6]

 

Se fue creando un espacio más propicio para que el Estado procesara las demandad  de los sectores económicos predominantes. La reorientación política económica ante la crisis hizo posible la satisfacción de los reclamos de la burguesía agropecuaria. Por otra parte, Perón aseguraba que la gran propiedad no era obstáculo para el desarrollo económico. Los empresarios reclamaban una mayor productividad y una modificación de las relaciones de poder, que hasta entonces favorecía a los trabajadores.

 

El gobierno peronista favoreció la organización de las medianas y pequeñas industrias. Con la decisiva intervención de Perón se articularon los intereses del interior y los de Capital Federal.

La oposición política siempre estuvo muy presente. Después del fallido levantamiento militar encabezado por el general Menéndez se volvió, en el marco político más adverso para los opositores. En la campaña electoral que precedió, el peronismo asoció a los opositores con los golpistas juzgándolos como desestabilizadores del orden social.

 

Actores o factores de poder

 

Los actores sociales principales que condicionan el accionar del gobierno peronista y que conllevaron a levantamiento militar o al golpe de Estado son tres: las fuerzas armadas, los sindicatos y las organizaciones empresariales. Estos se presentan como los principales factores de poder pero sería erróneo cerrarnos  en estos tras tan solo. De esta forma trataremos de mostrar cual es su grado de influencia que originaran una seguidilla de dificultades y consecuencias.

 

Las fuerzas armadas

 

Con la elección de Perón como presidente, la influencia política de las fuerzas armadas se redujo, pero siguió siendo considerable. La crisis de legitimidad se había propagado demasiado, los esfuerzos de los militares por conjugarla también habían sido demasiado intensos como para que de pronto se los excluyera del proceso político. Perón no podía esperar que las fuerzas armadas se sometieran por completo a su gobierno; tuvo que conformarse con aislarlas y neutralizarlas políticamente. Aprovechó las rivalidades entre las diferentes armas y entre los diferentes grupos de jefes  y oficiales y apeló a la esencia apolítica de las instituciones militares, para mantenerlas apartadas del proceso político. Se les aumentó el armamento bélico como la cantidad de tropas.

Las ambiciones de poder y el compromiso político de las fuerzas armadas eran tan grandes que Perón no podía contar con mantenerlas totalmente alejadas del proceso de toma de decisiones políticas.

 

Frente ala Doctrinade Seguridad Nacional, los militares van a asumir un papel como árbitros del juego democrático durante los posteriores gobiernos. En 1955, los militares asumen el papel de custodios del orden político.

 

Las fuerzas armadas no querían dejarse atar por su obligación de mantenerse e intentaron ejercer mayor influencia sobre el proceso político. De esta forma se estableció una lucha encubierta, que afloró en el año 1955 y culminó con la caída de Perón.

 

Con la caída de Perón se lleva a la proscripción del peronismo en el territorio argentino. La consecuencia de la exclusión del peronismo se presenta de manera muy compleja, tanto en el plano electoral como en el plano de la acción política cotidiana. Conla RevoluciónLibertadora, se finaliza las reformas de 1949 de la nueva Constitución y se vuelve a la de 1853.

 

Los sindicatos

 

La integración de los estratos más bajos del engranaje social dela Naciónfue uno de los principales méritos del régimen. Este logro fue un resultado de las reformas sociales aplicadas por Perón. La orientación distributiva de su gobierno no abarcó solo a las capas más bajas, sino que se extendió a todos los sectores sociales y económicos. Pero la acción estatal se centró en hacer desaparecer el abismo existente entre la clase alta y media por un lado y por el otro, la baja.

 

Perón procuró despertar en los estratos bajos un sentido de nacionalidad y de identidad. Cabe destacar la creación de una serie de instituciones consagradas a defender los intereses de las clases trabajadoras. Perón procura estimular el sentido de dignidad.

 

El sometimiento de los sindicatos a la autoridad de Perón se ha expuesto más de una vez como una empresa sistemática y continua del dictador. En realidad, ni Perón tuvo desde el principio la intención de crear un sistema de gobierno que se apoyara más que nada en las clases bajas, ni los sindicatos se mostraron inicialmente disgustos a aceptar la pretensión de liderazgo absoluto de Perón. La unilateral dependencia de las organizaciones sindicales respecto a Perón fue el resultado de una larga y compleja pugna política. La parte más interesante de dicha pugna fue el pasajero interno de los sindicatos, de movilizar políticamente a la clase trabajadora y procurarle una posición dominante dentro del sistema parlamentario de gobierno, mediante la creación de un partido propio. Pero Perón lo disolvió y lo incorporó a su propio partido: partido peronista.

 

Pero el estancamiento y la recesión comenzaron a producir malestares. Si bien el gobierno hizo esfuerzos por evitar que la recesión hiciera sentir sus efectos sobre la situación económica de las capas más bajas, tales esfuerzos fueron mucho menores de lo que Perón pretendió hacer creer merced de una costosa campaña propagandística. El gobierno adoptó medidas que relevaban su paulatino distanciamiento de los estratos bajos.

 

No es fácil formular apreciaciones acerca de la postura de los trabajadores respecto al gobierno durante los últimos años del régimen. Desde  que la participación en la lucha social no sólo costaba la pérdida del trabajo, sino también la persecución. Así la masa trabajadora ya no se mostraba dispuesta a correr el riesgo. De esta forma la clase trabajadora se había quedado sin dirigentes capaces que estuvieran dispuestos a movilizarla nuevamente a la lucha.

 

Por lo general, las críticas de los trabajadores están dirigidas a los colaboradores de Perón pero no remisamente al general. Los obreros no pudieron desligarse de su influencia.

 

Pero las sucesivas movilizaciones y la recesión hicieron desestabilizar al gobierno conllevándolo a tener cada vez más grupos en su contra. No pudo Perón reestabilizar la situación y de esta forma comenzó su decadencia. Los grupos sindicales tuvieron una influenza en la caída de este.

 

Las Organizaciones Empresariales

 

Las resistencia de las organizaciones empresariales contra la nueva política social fue moderada durantes los primeros años del peronismo. Pero a partir del segundo gobierno se vio un endurecimiento y aumento de las objeciones. Existieron factores económicos y políticos que indujeron a las organizaciones a oponerse cada vez más abiertamente a las medidas y disposiciones del gobierno.

 

“(…) Si bien es cierto que sus objeciones variaban según los intereses de los sectores por ellas representados, lo esencial del contenido se reduce a dos puntos principales. Las críticas estaban dirigidas, en primer lugar, contra el estilo de gobierno dirigista, cada vez más evidente, que limitaba de manera sensible la libertad de acción del empresariado. En segundo lugar se referían a la política social progresista del gobierno, en la cual las clases acomodadas veían una serie y cada vez más clara amenaza a su patrimonio”[7]

Las quejas más importantes partían de la asociación de los industriales. Se criticaba la fijación de precios máximos para las mercancías de primera necesidad (para beneficio del consumidor). También se resistían a aceptar la prórroga forzosa de los contratos de arrendamiento, que impedía reajustes de los arriendos.La Sociedad Ruralfue la mayor crítica frente a esta ley ya que aseguraban que se estaba imponiendo una carga adicional a la producción agropecuaria, que hacía imposible una explotación rentable.

Pero estas organizaciones no hablaban o respondían en nombre de la mayoría de los integrantes de un sector de la economía de esta forma comenzaron a ponerse a viva voz los intereses de los diferentes sectores que condicionaban el accionar del Estado. Pretendían persuadir a todos los sectores de su rama de la economía de la situación de emergencia en que se encontraban e instigarlos a una acción conjunta contra el gobierno.

 

Las tensiones entre Perón yla SociedadRuralse mantuvieron mientras el gobierno insistió en su política perjudicial para los productores agropecuarios. De esta forma la oligarquía argentina fue una de las principales trabas para el logro de sus objetivos planteados, más tarde, para el desencadenamiento del Golpe de Estado.

 

“Las medidas de estímulo y protección adoptadas por Perón no favorecieron a todos los industriales en la misma medida; beneficiaron, sobre todo, a un determinado grupo: los propietarios de establecimientos medianos y pequeños, instalados en las provincias, cuyos productos satisfacían las necesidades urgentes del mercado interno. (…)”[8]

 

El país tenía dificultades en su balanza de pagos y debió solicitar préstamos a EE.UU., las divisas acumuladas se habían agotado en su mayor parte y era imposible reponerlas, puesto que la agricultura y la ganadería se encontraban en un período de estancamiento, aumentó la inflación y aumentó el costo de vida rápidamente.

 

De esta forma, y a través de diferentes estrategias y acuerdos las organizaciones empresariales recuperaron su influencia. Lo que conllevó al debilitamiento del poder del general y su posterior  caída. Estos grupos fueron uno de los principales actores que determinaron el accionar de determinados grupos conduciendo al Golpe de Estado.

 

Estas tres grandes fuerzas de poder condicionaron, en determinados momentos, el accionar de las políticas tomadas por el general y con su participación activa  conllevaron a su derrocamiento por intereses y por las políticas adoptadas.

 Trabajo Realizado por Avila Edgardo y Lombino Mauro para Producción del Conocimiento


[1] Fradkio, Raúl. “HISTORIA. EL MUNDO CONTEMPORÁNEO: SIGLO XVII, XIX y XX”. Buenos Aires. Editorial Estrada. 1999.

[2] Mario Rapoport. “HISTORIA ECONÓMICA, POLÍTICA Y SOCIAL DELA ARGENTINA (1880-2003)”. Editorial Ariel, 2006, Buenos Aires, página 378.

[3] Mario Rapoport. “HISTORIA ECONÓMICA, POLÍTICA Y SOCIAL DELA ARGENTINA (1880-2003)”. Editorial Ariel, 2006, Buenos Aires

[4] Peter Waldmann. EL PERONISMO (1943-1955). Editorial Hyspamerica. Buenos Aires, 1986.

[5] Mario Rapoport. “HISTORIA ECONÓMICA, POLÍTICA Y SOCIAL DELA ARGENTINA (1880-2003)”. Editorial Ariel, 2006, Buenos Aires

[6] Peter Waldmann. EL PERONISMO (1943-1955). Editorial Hyspamerica. Buenos Aires, 1986

[7] Peter Waldmann. EL PERONISMO (1943-1955). Editorial Hyspamerica. Buenos Aires, 1986

[8] Mario Rapoport. “HISTORIA ECONÓMICA, POLÍTICA Y SOCIAL DELA ARGENTINA (1880-2003)”. Editorial Ariel, 2006, Buenos Aires

 

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Comentarios Segundo Gobierno de Perón (1952-1955)

peron fue la peor mierda qe le paso a este pais nos cago a todos
fede fede 21/11/2012 a las 01:05
DESGRACIA QUE EN NUESTRO TIEMPO SIGUE PASANDO Y NADIEN HACE NADA DE NADA POR NOSOTRO QUE MAL ES LO QUE UNOS POCOS MEXICANO SE BENDA POR UNOS CUANTOS PESO SIN SABER EL MAL QUE ESTAN CAUSANDO A NUESTRO PAIS PERO BUENO SOLO POR QUE NOSOTRO SOMOS POBRE NO NOSTOMAN EN CUENT QUE MAL POR EL GOBIERNO QUE TEMENOS EN NUESTRO PIAS Y EL PRI ES UNO DE LOS PEORES PARTIDO
alexis romo alexis romo 23/08/2013 a las 04:23
Me re sirvio para mi parcial de mañana graciasss.
Froy Froy 08/07/2014 a las 04:48

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